Humilde Día del Libro.

   Lo hago con un cierto retraso (de fechas, quiero decir, el otro es inevitable) y supongo que algo irritado y envidioso por no haber sido invitado a ninguna de esas lecturas públicas oficiales de la cosa cultural, con su boato, pompa y circunstancia, gracias a las cuales hemos podido descubrir a lo largo de los años que nuestros dirigentes públicos son casi analfabetos funcionales, que a pesar de su altísima formación universitaria y opositora -o tal vez precisamente a causa de ella- algunos no saben ni leer, que otros no saben casi hablar y que ninguno ha oído hablar de Demostenes y sus piedras. A pesar de lo cual, aquí está mi lectura:

   Cuando don Quijote se vio en la campaña rasa, libre y desembarazado de los requiebros de Altisidora, le pareció que estaba en su centro y que los espíritus se le renovaban para proseguir de nuevo el asumpto de sus caballerías, y volviéndose a Sancho le dijo:
   -La libertad, Sancho, es uno de los más preciosos dones que a los hombres dieron los cielos; con ella no pueden igualarse los tesoros que encierra la tierra ni el mar encubre; por la libertad así como por la honra se puede y debe aventurar la vida, y, por el contrario, el cautiverio es el mayor mal que puede venir a los hombres. Digo esto, Sancho, porque bien has visto el regalo, la abundancia que en este castillo que dejamos hemos tenido; pues en mitad de aquellos banquetes sazonados y de aquellas bebidas de nieve me parecía a mí que estaba metido entre las estrechezas de la hambre, porque no lo gozaba con la libertad que lo gozara si fueran míos, que las obligaciones de las recompensas de los beneficios y mercedes recebidas son ataduras que no dejan campear al ánimo libre. ¡Venturoso aquel a quien el cielo dio un pedazo de pan sin que le quede obligación de agradecerlo a otro que al mismo cielo!

El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha (II parte)
Capítulo LVIII+

   Pocas veces he leído unas palabras con las que estuviera tan de acuerdo, quizá porque quien las escribió sabía bien de qué hablaba. Y seguramente por eso también siguen teniendo la misma vigencia desesperada que cuando se escribieron…

   Vuestro, afectuosamente

   Skalagrim.

Bye bye Drimar, bye bye viejo email…

   Los que tengan por costumbre usar mis enlaces habrán notado que aquel que lleva al blog de Rodolfo Martínez, Escrito en el Agua, lleva ahora a una web de ofertas hoteleras, viajes y vacaciones. No es que Rudy haya decidido cambiar de trabajo y clavar sus garras en el portentoso negocio del turismo, como podría pensarse. Lo ocurrido lo explica el propio Martínez en su blog, ahora alojado en www.escritoenelagua.com y nadie mejor que él para contar qué ha pasado. Como decía el Augusto de  Yo Claudio, de Robert Graves, nada que pudiera decir al respecto igualaría la profundidad de mis… eh… sentimientos. Eso.

   Sin embargo, hay una cierta nota personal de melancolía en ello. Al perderse Drimar se han perdido también las direcciones de correo vinculadas al dominio. Entre ellas javi@drimar.com, mi primer dirección de correo personal, y la que mucha gente seguía utilizando para mantenerse en contacto conmigo (y a través de la cual entraba y participaba en las antiguas y cada vez más adormiladas listas de correo que un día fueron los foros vivos del fandom y sus movidas). Rudy me la cedió cuando esto de internet aún era una cosa rara que no se sabía muy bien si serviría para algo, y cuando empecé a usarla aún recibía cartas normales, de esas que traía el cartero. 

   Desde entonces disfrutaba en ella de su principesca hospitalidad, vampirizando alegremente capacidad de su hosting y sonriendo con malicia cuando se llenaba mi buzón. Continué usandola durante todos estos años, a pesar de tener otras cuentas e incluso después de tener dominio propio y capacidad de gestionar mis propias cuentas de correo, en parte por vagancia, en parte por comodidad y en parte porque el muchacho se sintiera útil y pudiera compartir con el mundo su decepción por mi ingratitud. Era un coñazo tener que avisar a todo el mundo para que la cambiara, y había que abrir el panel de gestión de dominio para crear una nueva cuenta, y desviar durante un tiempo la una a la otra… agotador. Sólo de escribirlo ya me duelen las piernas.

   La realidad, que es una zorra de hielo sin entrañas, ha puesto las cosas en su sitio y me ha pateado en la cara con la bota de mi propia estulticia. Dicho sea de paso, pensando en todo el asunto me he dado cuenta también de que tampoco había puesto a disposición de los lectores de este blog una cuenta de correo a la que enviar mensajes privados, lo que ha hecho que hasta la familia haya tenido que enviarlos en público para encontrarme. Un puto desastre. Pensándolo bien, creo que Augusto tampoco tendría gran cosa que decir respecto de mi forma de llevar las cosas, excepto que suelo dejarlas casi todas para las Calendas Griegas.

   Asi pues, ya no más @drimar. En su lugar, podreis encontrarme en Skalagrim[arroba]gmail.com cuando gusteis. Y ahora, a ver si me acuerdo de cambiar el enlace de la columna de la izquierda a la dirección nueva…

   Vuestro, afectuosamente

   Skalagrim

   Postdata: Se me olvidaba. ¿Y el título? Pues si alguno de vosotros tiene suficiente edad y memoria para recordar la canción final de All That Jazz quizá pueda tararear la nueva letra, muchísimo menos dramática, con la que he titulado este post… :D

Canción de Cuna para la Niña de Rajoy.

Llevaba un tiempo dando vueltas en mi cabeza, sin que pudiera reconocer la idea, sin que pudiera fijarla. Hasta que escuché a Rajoy hablando de un modo tierno, entrañable, de su niña, y entonces el resorte saltó en mi memoria, y todo encajó.

El siguiente vídeo que os dejo lo resume todo perfectamente, y es una de esas escenas que hacen del cine un arte mayor, capaz de contar infinitas cosas en unos segundos mediante la combinación de imagen, idea, música y sonido, haciendo que el conjunto se convierta en algo distinto, superior y más perfecto que aquello que por separado pudieran comunicar los mismos elementos.

En el clip está todo. La engañosa hermosura de las ideas generales de buen rollo, expresadas de un modo suave y atractivo que envuelva lo que de verdad anida en ellas. Las palabras resonantes: somos una Gran Nación, tenemos Un Futuro, repetidas una y otra vez, pero sin mucha definición acerca de cómo llegar a ellas o de cómo se van a concretar, e incluso qué significan exactamente. Y junto a ellas, los Miedos. Sutilmente esgrimidos, siempre presentes. La idea de que en realidad no estamos diciendo que seamos mejores que los demás, sino sólo que queremos que se adapten a nosotros (es decir, que dejen de ser ellos para ser nosotros) mediante, por ejemplo, un sencillo e inocente “Contrato para Inmigrantes”. La contínua mención de la llegada de extraños, los clarines de alerta ante el peligro: la pérdida de identidad, los riesgos de contagio, la amenaza del Otro… La idea de que las cosas están bien como siempre han sido y de que los cambios son malos. La idea de que hay que unirse sin fisuras, que no puede haber divergencias, que la crítica es traición, que las diferencias no son buenas, que se avecina una crisis -llevo oyendo lo mismo toda la vida, y empiezan a parecerme crisis muy convenientes y dosificadas como para ser casuales- y que hay que renunciar a algo. Todo ello mientras se asegura que se es la viva esencia de la moderación y que esos ultras que el partido presenta en algunas provincias periféricas no son más que pequeñas y excusables exageraciones de lo que en el fondo se piensa de verdad. Unidad, Uniformidad, Orden, Control. Seguridad, a costa de lo que sea (y lo que sea casi siempre es un poco o un mucho de tu libertad).

Todo está en la canción, implícito en su metamorfosis. La idea de que el mañana os pertenecerá, de que todo irá bien si hacéis lo que os decimos. La idea de grandeza, de Destino (¿y los demás, no tienen un Destino, si no les gusta el nuestro?). La idea del Nosotros frente a Ellos, del Hogar, de la Familia, de lo absolutamente Correcto, sin Dudas, sabiendo lo que Dios piensa y quiere a ciencia cierta, la seguridad de quienes saben de verdad lo que es la Patria, y cómo hay que sentirla, porque los demás no sabemos, ni la sentimos como ellos…

Todo está ahí, repito: en cómo la canción comienza como un canto popular, con ese rubio e inocente querubín y su voz angélica, compartiendo un día de verano, y en cómo lentamente se transforma, como las voces se unen, saltan casi para integrarse en la corriente, entregándose de un modo extático a medida que la canción se militariza y arrastra hasta la última brizna de pensamiento crítico, individual y racional. Y es que, ¿quien no ama a los suyos, su lengua, su hogar o su tierra… ? Y así comienza.

Tomorrow Belongs to Me

No os perdáis la mirada y el gesto del anciano en medio de la locura. Y recordad: la serpiente no sería tan peligrosa si no hiciera brillar nuestros ojos. Lo jodido es reconocer lo que hay bajo su Canto de Sirena, y una vez hecho, decidir que si no tienes a favor de qué votar, si puedes al menos votar en contra de lo que haga falta para no rendirse a su brillo.

Vuestro, afectuosamente

Skalagrim.

Contratiempos, Festivales, Contracturas…

   Bulle el mundo a mi alrededor: hombre premiados con el Nobel dicen insensateces, las banderas se agitan, los reyes bajan de sus tronos, la SGAE prepara una guardia uniformada con brazaletes negros que vigilará si has follado alguna vez como en las películas (pirata, que eres un pirata, que dirían los de Humor Amarillo) y entretanto, una vez más, se celebra la muerte del dragón, e incomprensiblemente, en la distancia pero no muy lejos, arde París…

   ¿Y yo…? Pues yo con una contractura de espalda. De hecho, usar este teclado, cualquier teclado, resulta ligeramente doloroso, y ni os voy a contar las estrellas que veo (enormes, jodidas constelaciones) cada vez que agarro el ratón. Llevo un mes así, y a pesar de las sesiones de fisio, los calmantes, los relajantes y las pomadas, sigo hecho un cirio. Como no he llevado ningún golpe, ni he sufrido ningún accidente, ni las radiografías muestran nada, médicos y traumatólogos han coincidido en que se trata, una vez más, del archiconocido y puto estrés que también me agrieta las palmas de las manos desde hace un par de años. Y han acabado por darme, como respuesta a mi agitado estado (del que no soy consciente, quizá por costumbre) medicación para la epilepsia, aunque nunca he tenido ocasión de cruzarme con tan elevado mal. No os extrañe, por tanto, que en cualquier momento empiece a escribir en tercera persona (o a especular acerca del valor de los Belgas y los Galos). Y sin embargo, por mucho que me moleste el brazo, me largue latigazos de dolor el codo y se me duerman los dedos de la mano derecha, tengo la sensación de que no escribir no me mejora precisamente, quizá porque no hacerlo, como diría Stephen King, resulta suicida.

 

   Retomo el ritmo, pues, poco a poco. Con una cierta decepción, pues el corto del que hablaba en mi entrada anterior no fue seleccionado en el Festival Internacional de Cine de Gijón, aunque sí se mostró en una proyección, junto con otros, en los Cines Centro de la ciudad este pasado 25 de noviembre. Resulta vano especular acerca de las razones, gustos o criterios del Festival. Yo no pude asistir a la proyección por culpa del trabajo (coño, ahora que lo pienso, igual lo del estrés va por ahí) pero al parecer la gente disfrutó, rió y aplaudió a pesar de que la dirección del Festival no lo considerara digno de sus salas de competición. No puedes gustarle a todo el mundo, qué se le va a hacer. El día 1 de diciembre volverá a proyectarse en el Teatro Prendes de Candás, y reconozco que me hace ilusión ver las palabras que un día escribí y las situaciones que imaginé en pantalla grande e interpretadas por actores de verdad.

   Espero encontraros allí a algunos de vosotros, fieles y pacientes lectores de este intermitente blog, y que nos tomemos algo luego a la salud del Festival Internacional de Cine de Gijón y sus atentos y cuidadosos responsables. Y entretanto, un trailer promocional, como en las pelis de verdad, presentado por su director, Pablo.  A. Quiroga, sólo con pulsar aquí.

 

   Vuestro, afectuosamente.

   Skalagrim.

Una vez más en la brecha, amigos míos…

   Este no es (espero) un blog particularmente dado al autobombo. En parte porque no hay mucho que bombear, y en parte por cierto pudor, contrario a llamar en exceso la atención, típico de las clases medias recientes de un país que nunca las había tenido. Y sin embargo uno es humano, al fin y al cabo, y qué demonios, también tiene su corazoncito…

http://www.lne.es/secciones/noticia.jsp?pRef=1778_33_562947__Carreno-Tres-versiones-Candas

   Resumiendo, que hemos vuelto, una vez más, al glamouroso y proceloso mundo del cine versión cortometraje. 

Ext/ Noche

Sección 18 Muelle

P18.1 - PG Muelle.
P18.2 - Pdet barcos.
P18.3 - PG luces del barco entran.
P18.4 - Pdet pies sobre el pantalán.
P18.5 - PG Encuentro (desde el suelo).

 

 

Nun puedo créelo, joder.
Páseste la vida esperando un poco de suerte, y un día vas… ¡y tiénesla!.
El terror dexóme xeláu. Ellí taben…