Facebook al abordaje: manos arriba…

   Siempre sospeche que algún día comenzarían a pasar cosas así. Que una vez todos enganchados al Messenger, a Yahoo o a Windows Live recibiríamos un día un mensaje diciendo que el servicio dejaba de ser gratuito, y que por tal o cual sistema de pronto habría que empezar a pagar por él. Y sabía que no era ninguna ida de olla extraña de mi creciente paranoia porque a menudo oía en tertulias y conferencias, o leía en artículos especializados, que tal o cual asociación de empresas de servicios de internet estudiaba empezar a cobrar por volumen de correo o por espacio usado, como cuando adquieres un dominio y alojamiento propios. Es decir, además de por el ancho de banda y la conexión, como hasta ahora, temía que empezaran a cobrarnos también por el uso propiamente dicho de internet…

   Pero no, han sido más sutiles (es un decir), como se puede leer en , una vez mas, aquí.

   A raíz de esto he cursado a mis contactos en Facebook, mediante el propio sistema de mensajes, el siguiente aviso:

   Hola a todos.

   Una vez leído el enlace de Sergio y vistos los cambios en las condiciones de uso de Facebook por los que se apodera de los derechos de todo lo que se coloque en su red social, he decidido sacar los enlaces de mi blog que aparecían en mi perfil y limitar al máximo mis aportaciones a su Red.

   Algunos de vosotros habéis subido a Facebook -o hubierais podido hacerlo en el futuro- fotos mías o fotos en las que yo estaba incluido. Agradecería que fueran borradas, o en su defecto -si esto ocasionara algún engorro por aparecer en ellas otras personas-, que aquellas en las que yo salga sean modificadas antes de subirlas para suprimir mi imagen. Si alguien tuviera algún problema al respecto agradecería que se pusiera en contacto conmigo, y en caso de que las fotos no pudieran ser retiradas que al menos no se me etiquetara sin ser consultado.

   Evidentemente no se trata de que yo mismo me considere importante o del uso comercial que pueda tener mi imagen o imágenes, sino de una cuestión de derechos tomados al asalto y por las bravas. Probablemente mi imagen y mis palabras no valgan más que un pimiento, pero el pimiento es mío.

   Podéis difundir o repetir este mensaje, si os apetece, cuando y dónde consideréis necesario. Muchas gracias.

   Y así están las cosas. No dudo que tendrán copia de seguridad de todo lo ya insertado, añadido o subido a su sistema, y por tanto que posean ya una inmensa cantidad de textos y fotos nuestros que consideran, sin medias tintas, suyos. Solo puedo decir que pocas veces había contemplado una maniobra de codicia tan torpe y hambrienta como esta. Como decía Norman Mailer, el capitalismo carece hasta tal punto de sentido de la medida que, si se le dejara, terminaría devorándose a sí mismo.

   Vuestro, afectuosamente 

19 Responses to “Facebook al abordaje: manos arriba…”

  1. Pixie Says:

    Me parece una medida muy acertada, y yo misma la hubiera tomado, si no fuera porque, en mi clarividencia, decidí darme de baja de Facebook… cinco minutos después de haberme dado de alta, tras ver el percal y la falta de control que tendría sobre mi contenido o sobre el simple hecho de aparecer o no en las listas de amigos de mis amigos.

    ¡Ya está bien de tomaduras de pelo!

  2. Instan Says:

    El problema es que “todo el mundo está allí” pero yo también es posible que me plantee darme de baja.

    Y por supuesto también comentaré el tema en mi blog.

  3. No todo el monte es orégano en Facebook « El Trasgu Probabilista Says:

    […] No todo el monte es orégano en Facebook Como hay mucha gente en Facebook y generalmente, la mayoría no tiene mucha idea de dónde está y qué pasa allí aquí os dejo un enlace al blog de Sergio, en donde como es costumbre en él, explica con claridad cuál es la última ocurrencia de los responsables de Facebook. Por otro lado suscribo al cien por cien los comentarios del blog de Skalagrim sobre el mismo tema. […]

  4. Skalagrim Says:

    En las apenas 24 horas transcurridas desde la entrada del blog hasta ahora se han producido numerosas reacciones. Algunas han realizado valiosas aportaciones de argumentos a favor de la postura de facebook y otras han ido en la dirección contraria, la de la indignación del usuario. E inevitablemente ha habido también quien ha considerado que la reacción de algunas personas, por ejemplo la expresada en este blog, era desorbitada.

    Todas las partes tienen su punto de razón, supongo. La postura de Facebook ha quedado expuesta en su blog, a donde espero que podais llegar con este enlace:

    http://blog.facebook.com/

    De igual modo se han producido algunos interesantes intercambios de argumentos en enlaces del propio facebook donde había sido colgada la noticia. Aquellos que seais amigos en facebook del autor de Materia Oscura (en donde también se han producido algunos comentarios) podreis leerlos y considerar los pros y los contras.

    Yo, por mi parte, sólo quiero destacar algunos puntos

    a) Las condiciones de uso aceptadas por mí cuando me apunté a Facebook eran otras. Puesto que recibo todos los días mensajes del sistema Facebook en una cuenta vinculada al efecto, no entiendo que no hayan tenido la sencilla idea de comunicarnos los ultimos cambios a aquellos que en su día aceptamos otras condiciones de uso. Hay, como mínimo, un mal proceder que podría ser fácilmente confundido con mala fé.

    b) Entiendo el argumento de que Facebook necesite el permiso de los usuarios para hacer públicos sus contenidos, y también que se lo arrogue autométicamente cuando uno los sube a su sistema. Sin embargo, no entiendo que relación hay entre esa necesidad práctica para su inserción en facebook y la capacidad que se describe en el apartado “Licenses” de las condiciones de uso, donde literalmente se adjudican el derecho de hacer lo que les venga en gana con esos contenidos. Incluido, por cierto, el derecho a “reformat, modify, edit”, que les autoriza a pillar una foto de cualquiera de nosotros, ponerle unas tetas enormes y unos cuernos de bisonte y convertirla en una exitosa campaña publicitaria japonesa para vender jaboncillos.
    No entiendo la relación práctica entre la supuesta necesidad y todos los derechos que se atribuyen.

    c) Desde un principio me ha parecido que en esta plataforma hay algunas cosas que no funcionan demasiado bien. Para empezar, yo puedo acceder a fotografias y contenidos de gente que no son mis amigos y que nunca me han admitido como amigo. Basta con que tengamos un contacto en común para que puedas acceder prácticamente a un montón de información que no te estaba destinada. Y ello a pesar de que la elección por sistema del protocolo de privacidad es el acceso “solo a amigos” que casi todos hemos dejado por defecto.

    d) Desde el principio he visto como la gente subía fotos de los demás sin la sana costumbre de preguntar antes. En mi caso particular esa confianza estaba implícita, pues los primeros en subir fotos mías eran mis amigos personales, a quienes no hice ver en ningún momento que estuviera en contra de que esas fotos se subieran. Eran fotos compartidas en las que figuraban ellos mismos o que ellos mismos habían disparado, y en las que el acuerdo tácito de ambas partes se sobreentendía por la relación cercana, sobre todos después de que yo comentara las fotos sin quejarme al respecto.
    Sin embargo, la aparición de esas fotos subidas por mis amigos pareció lanzar de algún modo el mensaje de que todo el monte era orégano. Y es que, si uno lo piensa, puede encontrarse con fotos suyas subidas por gente a la que no tiene admitida en su red de amigos, o que apenas le conoce, fotos que en muchos casos puede que ni siquiera hayan tomado ellos y que en algún momento les fueran entregadas -como referencia o para mostrarles algo, no para su difusión- por las personas que las hicieron. Lo que significa, bajo las nuevas directrices de uso, que uno carezce casi completamente de cualquier tipo de control sobre su imagen, ya que Facebook no sólo se arroga derechos sobre las fotos que uno sube de sí mismo, sino que lo hace sobre las fotos que cualquiera haya subido. Y esto me parece sencillamente alucinante.

    e) La capacidad de cualquiera de etiquetar a cualquiera es sencillamente absurda. Para empezar, uno sólo debería poder etiquetarse a sí mismo, o en su caso, y como mucho, sólo debería poder etiquetarte alguien a quien tú hubieras autorizado para ello. A este respecto los efectos del etiquetado pueden resultar según el caso intrascendentes, infernales o directamente comprometedores para muchas personas, máxime cuando a veces se etiqueta a gente de espaldas o apenas entrevista en las sombras. Y sí, ya sé que puedo borrar las etiquetas que se me hayan adjudcado. La cuestión es: ¿por qué coño tengo yo que dedicar un tiempo insustituible de mi vida a vigilar, ordenar, borrar y encauzar lo que haya hecho cualquiera cuando le apeteció…?

    f) Las posibilidades de las nuevas directrices, aplicadas a los textos, pueden ser escalofriantes. En mi perfil yo tenía una aplicación que actualizaba cada vez que publicaba una entrada en este blog. Lo curioso es que esta aplicación generaba un enlace del contenido de mi blog DENTRO del propio Facebook, en vez de llevar al usuario al blog, como venían haciendo hasta ahora los enlaces.
    ¿Convierte esto los textos de este blog en material de Facebook que éste puede editar, formatear, escanear, publicar, cortar, traducir o modificar sin tener que pedir permiso y recogiendo los beneficios que de esos derechos se deriven…? He pedido a algunas personas que dominan el inglés que me traduzcan cuidadosamente el texto, y no han tenido muy claro que no sea precisamente así.
    Obviamente, ni este blog ni el nombre del autor son gran cosa, y dudo mucho que Facebook les preste ninguna atención… ahora. ¿Y si publico una novela de éxito dentro de dos años? ¿Y si la publica otro? ¿Y si ya eres un escritor medianamente conocido y de pronto te encuentras con tus textos del blog reunidos en un libro de tapa dura del que no verás un duro y sobre el que nadie te haya preguntado? A mí, al menos, la idea de que eso le pueda ocurrir a otro no me da la risa, y no tengo necesidad de esperar a ser el perjudicado para que empiece a parecerme una barbaridad.

    Alguien dirá que hay una forma de que todo esto no llegue a ocurrir: no subas, conectes o enlaces tus cosas en Facebook. Y eso precisamente es lo que he anunciado que haría. No he dicho que vaya a borrame de Facebook, ni que deban cerrarlo, ni siquiera que vaya a dejar de utilizarlo. Sencillamente he dicho que iba a dejar de subir contenidos sobre los cuales pudiera perder derechos, del mismo modo que he rogado que se suprimieran las fotos existentes en las que salía en un intento -que ya de antemano veo dificil- de retener cierto control sobre mi imagen.

    Lo más curioso de todo es que esta polémica ha originado una levísima, subyacente, pero creo que existente sensación defensiva. Como si alguien hubiera gritado “están atacando a Facebook” y eso hubiera originado un posicionamiento. Personalmente creo que la polémica es una reacción natural a un cambio tan torpe como desproporcionado, y en cierto sentido me parece un poco insultante que los reponsables se hayan sentido tan seguros de su posición que hayan decidido hacerlo sin temer las consecuencias. Lo cual no deja de ser, al mismo tiempo, una prueba evidente del éxito de su red social,

  5. Gorinkai Says:

    Sigo pensando que algunas reacciones han sido desproporcionadas, y quiero señalar un detalle: incluso ANTES de los cambios en las condiciones de uso, ya existía (creo que ha existido desde siempre) la cláusula de que cedes derechos de todo lo que subas, de modo que no acabo de procesar que la indignación surja ahora (salvo, desde luego, por el detalle de la mala costumbre generalizada de dar a “Aceptar” sin leer los textos que acepta uno; pero a eso me temo que la única respuesta es “haberse fijado mejor”. Con los contratos materiales y firmados en papel también pasa; si un banco o una aseguradora te pillan con los pantalones bajados por no leerte la letra pequeña de algo, nadie discute que se aplique el “haberte fijado mejor antes de firmar”, y no veo por qué en Internet debería ser diferente).

    Atendiendo a ello, desde mi primer día allí dediqué facebook básicamente a los juegos y al chafardeo (es decir, desde el principio no he subido contenidos sobre los que pueda perder derechos, y me sorprende que haya quien no hace lo mismo). No uso las herramientas que copian contenidos (p.e. lo que has dicho de los textos de blogs) y me limito a poner enlaces externos cuando quiero dar autobombo a algo. Subir fotos con una resolución de mierda que no serían utilizables para nada más ayuda en cuanto a lo relacionado con los materiales gráficos. Pequeños trucos de adaptación a las condiciones del medio, en suma (la otra opción siempre disponible, claro está, es no usarlo).

    En cuanto a la preocupación por los materiales subidos por terceros, pues sí, es un incordio. Pero cuando se va a subir un material a facebook, le piden al que lo sube que marque una casilla donde afirma que tiene derecho a subirlo. Si alguien sube un material mío al que NO tiene derecho, puedo denunciarlo (hay mecanismos, y no especialmente complicados) si el caso es lo bastante serio (evidentemente, con una foto en un sarao ni me molesto). Un incordio, ciertamente, pero si facebook o cualquier otro descubriera un método infalible para estar a salvo de las irresponsabilidades de según qué gilipuertas (algo de lo que no nos podemos librar tampoco en la “vida real”), me pensaría que son extraterrestres, por lo menos. Y no olvidemos algo importante: en facebook será un incordio, pero hay herramientas de denuncia y control. En el resto de la Internet, cualquiera TAMBIÉN puede subir esos contenidos a cualquier web, y échales un galgo.

  6. Kaya Says:

    En cuanto al punto d), a mí me fascina muchísimo (y, por qué negarlo, también me cabrea) la alegría con la que la gente publica fotos sobre las que no tiene ningún derecho, ni de imagen ni de autoría, sin preguntar y sin señalar que la foto es de otra persona.

    No sé por qué la gente tiene la mala constumbre de -a diferencia de otro tipo de material con derechos de autor como pueden ser textos o ilustraciones, que hasta donde yo he visto se defiende a capa y espada- considerar que las fotografías son de dominio público y colgarlas por ahí como si fueran propias.

  7. Skalagrim Says:

    Gorin, yo me leo las condiciones de uso. Incluso cuando están en inglés, aunque no entienda un pimiento.

    Y recuerdo que en su momento el rollo de sus derechos sobre los contenidos me pareció abusivo -no lo comenté en su momento porque pensé que igual lo había entendido mal- pero una vez expuesto había un párrafo donde me parece que decía que esos derechos desaparecían cuando a) te dabas de baja en Facebook o b) tú retirabas los contenidos de allí. Aunque lo anterior me parecía un abuso, este punto introducía una importante salvaguardia.

    Y por otro lado, nadie me ha aclarado todavía cual era el problema de advertir a aquellos que habían aceptado en su momento unas condiciones concretas de que dichas condiciones han cambiado.

    Asumiendo tus propios y acertados ejemplos, cuando un banco o un seguro te hacen un contrato, te dan una copia, y cuando cambian esas condiciones sólo en su propia copia e intentan hacerlas pasar por buenas se suele entender ese acto como delictivo. Aparentemente, los propietarios de Entornos de internet populares se consideran a sí mismos como los propietarios de minas en el siglo XIX: están por encima de la ley y de las buenas costumbres…

  8. Gorinkai Says:

    Si en eso estamos de acuerdo. A mí también me parecían un abuso, así de buenas a primeras, hasta que me paré a pensar un poco en el punto de vista de la otra parte (especialmente en una “cultura” en la que las demandas para sacar pasta al que la tiene/la gana están a la orden del día). Me convencí de que muy probablemente, si yo desarrollara una aplicación así, pondría cosas parecidas; no porque pretendiese usarlas, sino para cubrirme las espaldas… e incluso evitar abusos de terceros. Sí, leeís lo que he dicho: le encuentro un factor positivo. Sin cláusulas del tipo “esto ES de Facebook”, sólo los escrúpulos personales imedirían a un listillo trincar algo que haya subido otro cualquiera y usarlo por su cuenta; si creen que Facebook se les puede echar encima, se lo piensan más. Como alguien al que le han pirateado contenidos que publicó en web, y hasta puesto a la venta (sin ver ni un duro, sin constancia de copyright, y sin posibilidad ni medios de poder ir a otro país y meterle un puro o darle dos hostias al responsable; o sea, que encima me he tenido que joder), soy bastante susceptible a esos detalles.

    En cuanto al otro tema, el de las notificaciones: bien cierto, podrían avisar. Con lo que no estoy de acuerdo es con la restricción a los entornos de internet. Aquí mismo, cuando se publica en BOE cualquier cosa que te afecta, como no se entere alguien y lo saque en prensa (si es gordo; si no, despídete), no te notifica ni dios. Se considera que la notificación en el BOE es toda la exigencia legal, y si no fuiste a buscarlo y leerlo, ah, es tu problema. Eso, a nivel gubernamental. Con las multinacionales, la cosa va a veces sí a veces no y a veces según lo que sea. Con las grandes compañías, parecido. Al final, los únicos que notifican religiosamente cualquier cosa que te afecte son compañías medianas, pequeños empresarios, o el propietario del garaje donde tengo el coche si me sube 5 euros la cuota mensual. El resultado es que de un buen montón de cosas que te afectan te enteras a toro pasado, y eso cuando te enteras (normalmente porque es un perjuicio y vienen a por ti; de los beneficios no te avisa nadie).

    Y esa es la “cultura general”; no considero que hayamos progresado demasiado en mentalidad respecto a las minas del siglo XIX, al menos desde el lado dirigente. Por otro lado, no me extrañaría que lo de Facebook sí que se hubiera anunciado en alguna parte (su blog o alguna herramienta similar) a la que simplemente no nos da por asomar, y hayan considerado que eso bastaba. Y por otro lado más, no pienso achacar a malicia lo que puede tratarse de despiste (así no me salen úlceras). Están tratando de dejar las cosas más claras después de todo, y eso para mí cuenta algo.

  9. Skalagrim Says:

    Dios mío, necesito una nueva enumeración de puntos. Cuánto daño ha hecho al mundo la influencia escolástica transmitida por el Padre Cifuentes…

    a) Si yo tuviera una aplicación de tipo facebook, mi reacción natural sería una condición de uso del tipo “todos los textos, fotografías y aportaciones son propiedad del usuario que los haya incorporado, salvo acuerdo o resolución en contra.” Para empezar, porque mi sentido de la decencia me impide poner en una frase que “los usuarios son los únicos responsables de sus aportaciones” y en la siguiente que me las quedo toditas para mí a partir de ese momento. Supongo que esa es una de las razones por las que yo soy un muerto de hambre que tiene que trabajar para vivir y no el propietario de una aplicación millonaria que me da automáticamente la razón haga lo que haga. De ahí que niegue, pues, la Mayor: no creo que semejantes condiciones draconianas sean indispensables para tener una aplicación tipo facebook funcionando sin problemas.

    b) La idea de ceder todos mis derechos a un Primo de Zumosol Virtual porque así estarán más a salvo me resulta de un feudalismo inquietante. Cederle la gallina al Conde para que no te la roben los vikingos no me parece, de mano, muy inteligente, aparte de lo ligeramente humillante que me resulta el concepto.

    c) El hecho de que muchas entidades no notifiquen cuando debieran hacerlo no justifica en modo alguno esa actitud. Muchos malos habitos y costumbres son practicadas por una cantidad enorme de gente y eso no las valida. Por otra parte, ciertas notificaciones son ademas LEGALMENTE obligatorias (tendría que consultarlo, pero tengo la ligera impresión de que este podría ser uno de esos casos).
    Que mucha gente haga algo mal no significa que deje de estar mal.
    En este caso la notificación hubiera sido tan sencilla como un mensaje o un preaviso que permitiera borrar contenidos antes de la entrada en vigor de las nuevas condiciones. Esta tarde he borrado de mi correo cerca de sesenta mensajes de Facebook, la mayoría con tonterías.

    d) En cuanto al argumento de que puede que lo hayan anunciado en algún sitio que no hayamos visto… Por favor. Yo no utilicé el blog de Rudy para inscribirme en Facebook. Tuve que hacerlo en su página, y aceptar activamente. Ellos mismos establecen así una relación contractual, y ésta tiene unos cauces concretos y definidos. Cauces que, por cierto, ya vienen apestando un poquito cuando todo el mecanismo de inscripción para unirse a Facebook viene cuidadosamente explicado en castellano, pero luego te encuentras las condiciones de uso en inglés, te pongas como te pongas…

    e) Estoy un poco cansado del argumento “Tú entras en Facebook, de modo que aceptas lo que sea que haya allí”. Hay un principio básico del derecho que establece que ningún acuerdo privado está por encima de la ley. Nadie puede tener un bar donde las mujeres, al entrar acepten ser violadas, o un restaurante donde, si reservas mesa, aceptes que puedes ser asesinado sin rechistar.
    Y digo esto porque no tengo claro que esas condiciones leoninas sean del todo legales, ni siquiera en los países anglosajones. En el nuestro, desde luego, tengo mis serias dudas, aunque, por supuesto, la SGAE no intervendrá en el asunto con sus poderosos recursos jurídicos porque está muy ocupada acojonando a las comisiones de fiestas parroquiales y a los bares de pueblo que ponen la radio.

    Por último, tengo que destacar que me pasma el nivel de aceptación positiva de esta movida en concreto por parte de gente combativa a la que he visto calentarse y protestar en defensa de sus derechos por mucho menos. Facebook está muy bien, y es entretenido, y ya sólo por las puertas que abre al cotilleo puede que se haya ganado un lugar en nuestro corazoncito, pero yo desde luego no estoy dispuesto a confiar en la buena voluntad de los hombres y en la benevolencia de los reptiles por tan poquito… todavía.

    Vamos, que me parece que no nos vamos a poner de acuerdo en esto ni de coña.

    Ni falta que hace. :D

  10. Skalagrim Says:

    Oh, se me olvidaba.
    Están tratando de dejar las cosas más claras, si.
    Porque les han pillado. Hasta ese momento, la actitud era más bien de disimulo, afirmo.

  11. Gorinkai Says:

    Seamos escolásticos, pues. :D

    a) Básicamente, tener escrúpulos, algo de conciencia y cierto sentido de lo que es honrado -un Código, por así decirlo-, es lo que hace que tengamos que trabajar para llegar a fin de mes, y a veces con apuros. Pero es tema aparte respecto a la necesidad de condiciones draconianas. Por ponernos un ejemplo que vimos de cerca, tengo la opinión de que hechos como el cierre de Cyberdark se deben precisamente a la ausencia de una actitud más tiránica por parte del responsable; cuando tienes un montón de usuarios, cada uno de su padre, de su madre y de sus psicopatías, cada punto que no esté ferreamente blindado será un punto por el que alguien va a abusar. Cuando se acumula el número suficiente de pérdidas de paciencia y tiempo en discusiones se produce el “echo el cierre y que os den a todos”, y eso lo encuentro de un inevitable que no me asusta porque no es que tenga mucha fe en la bondad innata del personal. Un individuo puede ser buena gente; la masa es una alimaña que te muerde en cuanto aflojas la correa.

    b) Niego las conclusiones de la comparación. Esto es más bien cederle permanentemente la mitad de los huevos al conde (tú te quedas la otra mitad) para evitar que los vikingos se lleven a la gallina, y en esas condiciones sí que se observa cierto beneficio en optar por una postura frente a la otra. Por lo demás, como no creo que jamás hayamos abandonado el feudalismo (creo que, incluso ahora, vivimos en un feudalismo maquillado), que se manifieste de formas menos disimuladas es algo que no me produce demasiado trauma: me encuentro evolutivamente adaptado a ello, y es cosa mía situarme en la mejor posición posible dentro del esquema. No me considero cínico, sino realista: cuando la multinacional en la que trabajaba cambió de propietarios, cambié de Señor sin enterarme, como un siervo de la gleba de toda la vida. Cuando el nuevo Señor decidió prescindir de mis servicios y me mandó al destierro (reconversión, creo que lo llaman ahora) junto con un montón de mis compañeros, mientras que algunos se dedicaron a buscar nuevo amo yo opté por hacerme mercenario freelance. Podría seguir con las comparaciones hasta aburrir, pero no creo que haga falta: ha habido ciertas mejoras en calidad de vida y en compensaciones, pero el esquema feudal sigue tan activo como en la edad media.

    c) Que sí, que estamos de acuerdo en eso: deberían haber mandado un mensajillo.

    d) La lengua del Imperio es la lengua del Imperio. Entiéndeme bien: no lo estoy aprobando; me limito a constatar el hecho. Y luego, por cada uno que como tú se ha dedicado a intentar sacar algo en claro de esas condiciones aun teniendo dificultades con el idioma, hay centenares que han dado a aceptar sin leer. A mí lo que me sorprende es la alegría con la que mucha gente hace eso y luego, cuando alguien les señala “¿has visto lo que pone aquí?” ponen el grito en el cielo con un ardor digno de mejor causa. Porque, realmente, sigo sin acabar de verle el sentido a ese gasto de energía. (Tengo una teoría, pero no cabe en este margen. Algún día la desarrollaré.)

    e) En los paises anglosajones el sistema legal es tal que hasta que no se sienta jurisprudencia sobre algo, estamos en territorio virgen (o sea, se puede hacer lo que sea hasta que un juez diga que no), de modo que supongo que esas condiciones son legalísimas hasta que no se dictamine lo contrario. Y me temo que da igual que aquí no sea legal: el “contrato” lo firmamos “allá” (sea donde sea) con el proveedor de allá, así que la legislación de acá no nos protege. De modo que… siento cansarte una vez más, pero al entrar en facebook aceptas lo que haya. Ello tiene cierto paralelismo con que si vas a vivir a otro país con leyes diferentes más te vale acatarlas, por extrañas, ofensivas o contrarias a tus principios que te resulten. La diferencia es que si vas físicamente a otro país el hecho resulta más evidente y el sentido común te indica que es lo lógico, mientras que sentado en tu casa y con internet resulta más difícil, menos intuitivo, darle al interruptor mental.

    Y, desde luego, nada de lo que digo parte de una confianza en la buena voluntad de la especie; no tengo de eso. :D

    Addenda: A otros los pillan y ni por esas rectifican. Sigo viéndolo como un punto a favor.

  12. Skalagrim Says:

    Sobre los diversos puntos:

    a) Facebook no es cyberdark. Tengo la impresión de que genera más recursos (lo que es un detalle importante) para su propietario/os. Por otra parte, en ningún momento he negado la necesidad de unas reglas claras y una cierta disciplina. Y sin embargo, no creo que haya cosas que deban funcionar “a cualquier precio”. Y no entiendo la relación entre una disciplina social necesaria y quedarse con los contenidos aunque intentes retirarlos.

    b) La metáfora no es válida. No querían la mitad de la gallina. Querían la gallina entera para poder escanearla, modificarla, partirla, reformarla, editarla y un montón de perversiones más que ninguna gallina decente tendría por qué sorportar. Y además se quedaban con los huevos, los pollitos que nazcan de los huevos, los gusanitos que se coman los pollitos… Aunque eso sí, dejando bien claro que si la gallina le pateaba las petunias al vecino, la culpa era tuya y las petunias las pagabas tú. Es mucho Festival del Morro, incluso para una fiesta medieval.

    d) Curiosamente han traducido entre ayer y hoy parte de las condiciones de uso (con el culo, pero las han traducido). Aparentemente, tienen algún interés por el mercado castellanoparlante, y de algún modo se han dado cuenta de que no costaba mucho trabajo rectificar (es una traducción automática cutrísima).
    Y por lo demás, sí, yo hubiera puesto el grito en el cielo INCLUSO sin estar en Facebook, porque me preocupan las cosas que están mal hechas, perjudican a otros y se consienten, me afecten personalmente o no. Soy así de idiota, qué se le va a hacer.

    e) En USA existen unas potentísimas leyes de protección de la propiedad intelectual, que al fin y al cabo es de lo que hablamos. Por otra parte no “se puede hacer lo que sea hasta que un juez diga que no”, ni en el sistema anglosajón ni en ningún otro. Tanto si hablamos de Derecho Consuetudinario como en el basado en el Derecho Romano, el ejecutivo dicta las leyes, y el juez las hace cumplir. Las condiciones serán ilegales porque hay una ley, no porque un juez diga que lo son. Los jueces no legislan, y la jurisprudencia se sienta sobre interpretaciones de la propia ley (a no ser que sea un juez del Supremo, pero intentaremos que el asunto no llegue allí).

    Por otra parte, me preocupa más ese concepto de Internet como un limbo fuera del tiempo y el espacio y no sometido a las leyes terrenales. Sólo existe un lugar así y es Guantánamo.

    Las empresas que ofrecen servicios en internet tienen sus sedes, sus servidores, sus oficinas y sus cuentas bancarias en la Tierra, y son administradas y poseídas por gente que va al baño, come bocadillos e intenta pillar cacho aquí abajo. No viven en un inalcanzable lugar ajeno a los mortales. De hecho, Facebook afirma estar vinculada y legalmente afincada en Delawere, y se somete a los dictados de los tribunales estatales y federales de California. Donde, por cierto, hacer una tarta de cumpleaños con la cara de Mickey Mouse sin pedir permiso a la Disney se castiga con 75.000 dólares de multa y dos años de cárcel.

    Y no, al entrar en Facebook no acepto lo que haya. No tengo porqué aceptarlo, ni yo ni el resto de la gente. Y esto es así hasta tal punto que han anunciado públicamente que reculan, que devuelven las condiciones de uso al status anterior y que abren foros para crear unas condiciones de uso más consensuadas y menos problemáticas.
    Y ESO sí que lo veo yo como un punto a su favor.

  13. Gorinkai Says:

    Me voy a dejar convencer por unos cuantos de esos argumentos, pero en cuanto al detalle de que Facebook no es Cyberdark, voy a recalcar que no creo haber dicho que lo sea… pero la comparación es pertinente. El volumen de recursos generados es diferente, pero ello es sólo un factor cuantitativo: en ambos casos, lo que empezó como una cosa lúdica acabó generando negocio (la tienda de CDK lo es). Pero mientras que en un caso la parte lúdica sigue activa, ya sabemos qué pasó con la parte lúdica del otro.

    Aún no tengo muy claro que vaya a dar buen resultado lo de consensuar las condiciones de uso; dependerá de hasta qué punto dejen tener peso a los usuarios que se metan a enredar. Si se dedican a anotar sugerencias y luego seleccionar lo que les dé la gana hasta que el nivel de gruñido sea minoritario y asumible, funcionará. Más concesiones que eso serán una fuente de migrañas fabulosa para los propietarios del asunto. (En efecto, no tengo mucha fe en la racionalidad de la gente.) Veremos.

  14. Skalagrim Says:

    Hombre, supongo que el único método posible y lógico de establecer unas condiciones de uso es el que expones en tu segundo párrafo. Al fin y al cabo, Facebook es propiedad de alguien, y ese alguien tiene derecho a establecer en su “casa” unas normas básicas de convivencia y trato, así como la capacidad de hacerlas cumplir. Elementos que además son imprescindible en toda comunidad humana.

    Manifiesto, además, que una vez establecidos los derechos inalienables y las garantías que estos necesitan, soy partidario de la mano dura. Si tienes derechos, también tienes responsabilidades.

    Me parece sano, de todos modos, que haya habido este escollo y que, aparentemente, se haya superado. Y aún así, me parece que el capítulo de los derechos, la propia imagen, la propiedad intelectual y los riesgos inherentes a la exhibición de datos personales en internet son temas que aún van a dar muchos quebraderos de cabeza, porque una vez más la tecnología ha ido por delante de los sistemas sociales, y aún no hemos acabado de definir perfectamente que es lo que pasa con la imagen de uno, los datos de uno y sus derechos con respecto a la televisión -y eso que llevaba aquí sesenta años- y ya estamos liados en otro medio distinto y más complicado…

    Una cruz, los simios estos.

  15. Gorinkai Says:

    Como dices, los cambios tecnológicos siempre han ido por delante. La sociedad no se puede adaptar a algo antes de que ese algo exista, por no hablar ya de las leyes, de modo que forzosamente estas tienen que ir a remolque. Hay otro detalle que empeora la situación en este caso: Internet reproduce los esquemas sociales de todo tipo, pero a un ritmo mucho más acelerado. Ritmo que no comparten (y a veces, ni entienden) los generadores de legislación.

    Entre esto y tu frase sobre el limbo fuera del tiempo y del espacio (hay mucha tela que cortar ahí), lo peor es que me has dado motivos para escribir una entrada contando batallitas en mi blog. Eres una mala influencia. :P

  16. Skalagrim Says:

    Eso espero, por Tutatis… :D

  17. Kotinussa Says:

    Perdona el cambio de tercio, que mi comentario no tiene nada que ver con tu post, sino con el comentario que dejaste en el mío (El cuaderno de apuntes).

    Lo de Gladiator casi me provoca un infarto cerebral. Llevé a mi ahijado y a sus dos hermanos para enseñarles como NO podía ser la historia, y convoqué un concurso entre mis alumnos de historia con un premio para el que encontrara más disparates. Así que fíjate que yo entraría también en la categoría de “tocanarices” que dicen tus amigos.

    Saludos.

  18. Skalagrim Says:

    Oh, este es un blog con continuos cambios de tercio.
    Afortunadamente… :D

  19. Alejandro Caveda Says:

    Personalmente soy enemigo acérrimo de hacerse perfiles públicos en Internet, sea con filtro de amigos o puñetas similares, lo que subes o cuelgas ahí está y luego es muy dificil - por no decir imposible - deshacerlo. Dicho eso, respeto quien le guste contar su vida y poner a parir al jefe en la red. Allá cada uno con sus ganas de pasarlo mal.
    En otro orden de cosas, me han dicho que el otro día Rudy y tu disteis una charla muy animada en el Peor Imposible, enhorabuena y lamento habérmela perdido. Un saludo y hasta pronto ;)

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