Agosto 11th, 2006
Brigadoom (01)
Fue hace apenas una semana, pero aún sigue dando vueltas en mi cabeza. Demasiadas sensaciones en poco tiempo, supongo, y el contraste de los días soleados que vinieron a continuación. El caso es que tenía la primera taza de café en la mano y esperaba a que el cielo se aclarara por encima de las montañas, asomado a la ventana de la cocina. Suelo hacerlo cuando me levanto de madrugada –sea cual sea la estación –y disfruto así de las extrañas luces del cambio en el silencio de un mundo aún dormido, este extraño Brigadoon post industrial en el que vivo, y que prometí ir describiendo poco a poco cuando tuviera ocasión.
Esperaba, pues, la salida del sol, y mientras a mi espalda la televisión describía sequías y olas de calor en toda Europa, en mi horizonte el sol decidía convertirse en una mera presencia intuida tras la niebla, y las nubes se agarraban a las laderas de las colinas sin querer soltarse. El aire estaba cargado de humedad, y de algo más que pronto retumbó, como casi siempre, aproximándose desde el mar.

No había acabado el café -lo saboreo casi hasta que está frío -cuando ya tenía la tormenta encima. Atraída por la cercana central térmica como un niño por un carro de golosinas, la puñetera se instaló rápidamente en el extremo del valle, e hizo saltar todos los SAI, llenando la casa de pitidos fantasmales que levantaron a todo el mundo. Vivimos a las puertas de una central productora de energía, dos parques de carbones, rodeados de generadores y torres de alta tensión, a la vista de varios trenes cargados de gas y gasolina, casi debajo de los mayores depósitos de butano del norte y a cinco minutos de los depósitos de CLH… y no tenemos gas ciudad en el valle, y la luz se va en cuanto suena un trueno en Moscú. Resulta ligeramente frustrante.
No tardé en ver desde mi ventana cómo chispeaban las conexiones de las torres metálicas. Luego, al poco de que algunos condensadores reventaran en las viejas torres de transformadores del ferrocarril, empezaron a verse las luces giratorias de los Land Rover de Reparaciones moviéndose entre la niebla. Pronto un montón de hombres nerviosos empezarían a ir de un lado a otro bajo la lluvia, gritándose y maldiciendo bajo el agua e intentando empalmar cables. Media hora más tarde el agua era un diluvio, y mientras aquí y allá aullaban sirenas de sistemas olvidados anunciando su parada o su arranque, unos cuantos halcones y algún águila que habían hecho sus nidos en las antiguas naves industriales levantaban el vuelo buscando nuevos refugios, fastidiados por todo aquel jaleo. De hecho, hay toda una fauna señorial instalada en esas viejas naves de decoración casi modernista, y también en las modernas cintas y torres silenciosas que se levantan sobre las primeras. En las antiguas se alojaron un día las primeras bestias de vapor del valle -cuando las vías del ferrocarril transcurrían elevadas entre cañaverales, y al otro lado de la calle, frente a lo que hoy es mi casa, se cazaban patos y se bebía Pernod -y conservan al menos cierta dignidad. Las torres de las cintas, en cambio, recubiertas de uralitas rotas, parecen preguntarse a sí mismas, desconcertadas, para qué demonios fueron instaladas justo cuando comenzaba la crisis económica y se empezaba a oír en todas partes la palabra “Reconversión”.
¿Es esta la descripción de un lugar que existe, o me he fumado algo?, se dirán algunos. En fin, es posible que me haya tomado algo, sí, pero… ¿para qué decir más, cuando basta mirar las fotos? Tienen apenas unos días, y ese cielo invernal no está más fuera de sitio en el mundo que las pequeñas cabañas de aperos de labranza y los árboles densos y verdes detrás de los que se esconden casi con culpabilidad las torres de una fábrica. O las láminas de piedra desgastada que son la acera que conduce a mi oficina, o las manchas de humedad en las paredes de los edificios de casi siglo y medio que ya estaban aquí antes de que este valle se convirtiera en un foco de demencia desarrollísta, y que, a poco que aguanten, seguirán aquí cuando la locura se haya ido.
Porque el conjunto en realidad no tiene ningún sentido. Es verdor y decadencia, locura y mezcla, resquicio y rincones de rara belleza. Supongo que por eso me resultó tan atractiva -y casi familiar -la saga de Viriconium, de M. John Harrison cuando cayó en mis manos. Y estoy pensando en las calles cubiertas de cascotes y las paredes invadidas por la hiedra cuando recuerdo que una mañana de tormenta es mal momento para la melancolía de las cosas hermosas que se descomponen, y aún peor para pensamientos de lo que ha sido y tal vez nunca más será, o de lo que hubiera podido ser y no fue, e incluso para reflexionar acerca de la belleza de las cosas que se acaban. Y yo estoy demasiado gordo para volverme gótico ahora.
Estoy pensando en ello cuando el sol abre un claro sobre la colina más próxima al mar, a mi izquierda, y su luz hace visibles los muros enormes de Noega. Las nubes retroceden, y poco a poco el cielo se despeja sobre la muralla de la Edad del Bronce que los primeros dueños de esta tierra levantaron para dominar los valles. Frente a la muralla, la claridad creciente alcanza los enormes depósitos de Repsol que parecen naves del General Gravius, y luego una ladera de bosques oscuros, y el claro sigue abriéndose hasta las vías abandonadas, la hierba creciendo entre ellas, los huertos de tierra oscura y mojada y el verde brillante dejado por la lluvia. Y me doy cuenta de que en realidad nada se pierde del todo mientras todo cambia, y de que hay un montón de magia en las cosas que veo a diario, y a las que estoy tan acostumbrado que probablemente no valoro. Y en ese momento decido el título de esta entrada, y también que canción colgaré con ella… en cuanto vuelva la maldita energía eléctrica.
Vuestro, afectuosamente
Skalagrim
Agosto 15th, 2006 at 12:50
Ya te dije que me gustaba mucho esa vista.
No he leído Viriconium, pero gran parte de la fuerza dela novela está en la descripción de ese inmenso festival abandonado.
Agosto 15th, 2006 at 12:51
Me refería a “Muerte de la luz”
Enero 15th, 2010 at 6:13
Только вот вчера на эту тему думал, так что пост как нельзя в тему!
Mayo 3rd, 2010 at 16:02
It is reserve vigra info
Agosto 14th, 2010 at 19:40
excellent writing .